Marie-Armelle Beaulieu
(ZENIT Noticias – Terra Santa Net / Jerusalén, 12.02.2026).- Un video que circula en redes sociales muestra a jóvenes israelíes escupiendo en la entrada del Santuario de Getsemaní. Este es un acto lamentablemente común, que ocurre a diario en la Ciudad Vieja de Jerusalén y sus alrededores, y que tiene como blanco lugares de culto cristianos y, en ocasiones, incluso a los propios cristianos. Es deplorable y condenable. Sin embargo, nada cambiará mientras la educación que se brinda a los jóvenes judíos en Israel, en particular en algunas escuelas talmúdicas, se mantenga sin cambios.
En este contexto, la carta publicada hace unos días en el sitio web ultraortodoxo Kikar HaShabbat (en hebreo) tiene un peso considerable.
El breve texto de cinco líneas, firmado por Avigdor Nebenzahl, rabino de la Ciudad Vieja, y Shmuel Rabinovitch, rabino del Muro Occidental, condena sin ambigüedades los escupitajos, los insultos y las burlas dirigidas a figuras religiosas cristianas en la Ciudad Vieja de Jerusalén.
El lenguaje es claro: estos actos se describen como «prohibidos», «desagradables», constituyendo jilul Hashem —una «profanación del Nombre»— y una «provocación contra las naciones», lo que podría poner en peligro no solo las relaciones interreligiosas, sino también a las propias comunidades judías, tanto en Israel como en el extranjero. Los rabinos reiteran que la Torá no consiente en absoluto tal comportamiento.
Esta postura es poco común. De hecho, las autoridades religiosas ortodoxas rara vez hablan públicamente sobre la violencia cometida por judíos contra no judíos.
Durante años, Jerusalén ha sido testigo de un resurgimiento de incidentes contra sacerdotes, figuras religiosas y, en ocasiones, peregrinos cristianos cuando exhiben símbolos religiosos visibles.
En redes sociales, los judíos israelíes, religiosos o no, expresan cada vez más su malestar e indignación ante este comportamiento. Muchos enfatizan que estos actos no reflejan ni su fe ni su apego a Jerusalén, y que dañan la imagen moral del judaísmo y la coexistencia pacífica en la ciudad.
Esta observación coincide con el trabajo de larga data de Yisca Harani, académica que lleva años documentando ataques, insultos e intimidación contra las comunidades cristianas en Israel y Jerusalén. Su investigación arroja luz sobre fenómenos a menudo minimizados: la recurrencia de los actos, la corta edad de los perpetradores y la dificultad que enfrentan las víctimas para presentar una denuncia u obtener sanciones efectivas.
Mientras tanto, iniciativas comunitarias intentan abordar la situación. Voluntarios, en particular los afiliados al Centro Rossing, acompañan regularmente las procesiones cristianas en la Ciudad Vieja, especialmente durante las principales festividades litúrgicas. Su presencia busca disuadir ataques, tranquilizar a los líderes religiosos y documentar los incidentes cuando ocurren.
La carta de los rabinos por sí sola no resuelve este problema profundamente arraigado, pero transmite un mensaje contundente. Reafirmando que el respeto al prójimo y la dignidad humana son imperativos religiosos, sus autores reafirman que en Jerusalén, la santidad es inseparable de la responsabilidad moral.
Gracias por leer nuestros contenidos. Si deseas recibir el mail diario con las noticias de ZENIT puedes suscribirte gratuitamente a través de este enlace.
The post Dos rabinos ortodoxos condenan los atropellos contra los cristianos appeared first on ZENIT – Espanol.



Leave a Reply