{"id":6357,"date":"2026-03-15T01:37:57","date_gmt":"2026-03-15T01:37:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.catolicosporlafe.com\/wp\/2026\/03\/15\/tener-fe-es-creer-ciegamente-papa-leon-xiv-responde\/"},"modified":"2026-03-16T01:58:36","modified_gmt":"2026-03-16T01:58:36","slug":"tener-fe-es-creer-ciegamente-papa-leon-xiv-responde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.catolicosporlafe.com\/wp\/2026\/03\/15\/tener-fe-es-creer-ciegamente-papa-leon-xiv-responde\/","title":{"rendered":"\u00bfTener fe es \u201ccreer ciegamente\u201d? Papa Le\u00f3n XIV responde"},"content":{"rendered":"<p>(ZENIT Noticias \/ Ciudad del Vaticano, 15.03.2026).- Al medio d\u00eda del domingo 15 de marzo, el Papa Le\u00f3n XIV pronunci\u00f3 la tradicional alocuci\u00f3n dominical que precede al \u00c1ngelus, desde la ventana del apartamento pontificio. Miles de peregrinos y turistas llenaban parte de la Plaza de San Pedro. El Santo Padre se centr\u00f3 en una explicaci\u00f3n del Evangelio que ofrec\u00eda la liturgia para el cuarto domingo de Cuaresma. Al final, despu\u00e9s del \u00c1ngelus, el Sumo Pont\u00edfice hizo un nuevo llamamiento a la paz, especialmente en Oriente Medio.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p><p>El Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma nos relata <strong>la curaci\u00f3n de un hombre ciego de nacimiento<\/strong> (cf.\u00a0<em>Jn<\/em>\u00a09,1-41). Por medio de la simbolog\u00eda de este episodio, el evangelista Juan <strong>nos habla del misterio de la salvaci\u00f3n: mientras est\u00e1bamos en la oscuridad, mientras la humanidad caminaba en las tinieblas<\/strong> (cf.\u00a0<em>Is\u00a0<\/em>9,1), <strong>Dios envi\u00f3 a su Hijo como luz del mundo, para abrir los ojos de los ciegos e iluminar nuestra vida.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los profetas hab\u00edan anunciado que el Mes\u00edas abrir\u00eda los ojos de los ciegos<\/strong> (cf.\u00a0<em>Is<\/em>\u00a029,18; 35,5;\u00a0<em>Sal<\/em>\u00a0146,8). Jes\u00fas mismo acredita su misi\u00f3n mostrando que \u00ablos ciegos ven\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a011,4); y se presenta diciendo: \u00abYo soy la luz del mundo\u00bb (<em>Jn\u00a0<\/em>8,12). En efecto, <strong>podemos decir que todos nosotros somos \u201cciegos de nacimiento\u201d, porque solos no podemos ver en profundidad el misterio de la vida<\/strong>. Por eso Dios se hizo carne en Jes\u00fas, para que el barro de nuestra humanidad, amasado con el aliento de su gracia, pudiera recibir una luz nueva, que nos hace capaces de ver finalmente a Dios, a los dem\u00e1s y a nosotros mismos en la verdad.<\/p>\n<p><p><strong>Llama la atenci\u00f3n el hecho de que durante siglos se haya difundido la opini\u00f3n, presente a\u00fan hoy, seg\u00fan la cual la fe ser\u00eda una especie de \u201csalto en la oscuridad\u201d, una renuncia a pensar, por lo que tener fe significar\u00eda creer \u201cciegamente\u201d. El Evangelio<\/strong>, en cambio, <strong>nos dice que en contacto con Cristo los ojos se abren, hasta el punto de que las autoridades religiosas piden con insistencia al ciego sanado: \u00ab\u00bfC\u00f3mo se te han abierto los ojos?\u00bb<\/strong> (<em>Jn\u00a0<\/em>9,10); y tambi\u00e9n: \u00ab\u00bfC\u00f3mo te abri\u00f3 los ojos?\u00bb (v. 26).<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas, <strong>tambi\u00e9n nosotros, sanados por el amor de Cristo, estamos llamados a vivir un cristianismo \u201cde ojos abiertos\u201d. La fe no es un acto ciego, un renunciar a la raz\u00f3n, una disposici\u00f3n de cierta convicci\u00f3n religiosa que nos lleva a alejar la mirada del mundo. Por el contrario, la fe nos ayuda a mirar \u00abdesde el punto de vista de Jes\u00fas, con sus ojos: es una participaci\u00f3n en su modo de ver\u00bb<\/strong> (Carta enc.\u00a0<em>Lumen fidei<\/em>, 18) y, por eso, nos pide que \u201cabramos los ojos\u201d, como hac\u00eda \u00c9l, sobre todo a los sufrimientos de los dem\u00e1s y a las heridas del mundo.<\/p>\n<p><p>Hoy, en particular, frente a las numerosas preguntas del coraz\u00f3n humano y a las dram\u00e1ticas situaciones de injusticia, violencia y sufrimiento que marcan nuestro tiempo, es necesaria una fe despierta, atenta y prof\u00e9tica, que abra los ojos ante las oscuridades del mundo y lleve all\u00ed la luz del Evangelio por medio de un compromiso de paz, de justicia y de solidaridad.<\/p>\n<p>Pidamos a la Virgen Mar\u00eda que interceda por nosotros, para que la luz de Cristo abra los ojos de nuestro coraz\u00f3n y podamos dar testimonio de \u00c9l con sencillez y valent\u00eda.<\/p>\n<p><strong><em>Gracias por leer nuestros contenidos. 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